domingo, octubre 01, 2006

Y tu nombre es...


Antes de anoche tuve que asistir a uno de esos actos, en los que por suerte o por desgracia no conocía a ninguno de los participantes.
Iba como la señora de..., orgullosa (como voy siempre) de estar a su lado en sus momentos de triunfo.

Pues bien, antes del comienzo del acto, estaban las presentaciones, y, claro...: mira fulano estos son ... y señora, oye ¿conoces a la señora de...?, ¿qué tal estás? tu eras la señora de...
Me estaban poniendo entre todos de los nervios, con lo acentuada que tenía en esos momentos la crisis de mi propio "yo"...

En una de las presentaciones, el presentado se volvió sonriendo hacia mí y dijo "perfecto, y tu nombre es..."
Me hizo gracia la osadía, parecía que me hubiera leído el pensamiento, me llevó hacia el grupo en el que se encontraba él y añadió "os presento a Ascen y su marido es ese señor".

Lo que quiero explicar con esta historia es que todos tenemos un "yo" que se viste de una u otra forma, un "yo" inherente a quienes somos y no a como se denomine, un "yo" fácilmente percibible por los demás, un "yo" que no hace falta demostrar, que está ahí y que llega a todos.

Es por eso que rectifico lo que decía el otro día, no puedo estar harta de ser la madre de..., la esposa de... o la amiga de... Porque precisamente ellos son los hijos de..., el esposo de... o los amigos de...

Así, que se trata, de seguir siendo simplemente "YO", y todo aquel que quiera verlo, sin duda sabrá hacerlo, independientemente de como me presente o presenten en ese momento.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Existencialismo puro, ya hablaremos sobre Heidegger, Nietzsche o Kierkegaard, sin olvidar a Sartre. Me ha gustado.

Mary dijo...

Gracias por tu comentario, me has sorprendido con él.
Y encima me has hecho tener que repasar mis apuntes.
Según Kierkegaard, "la desesperación es una enfermedad propia del espíritu, del yo, y por consiguiente puede revestir tres formas: la del desesperado que ignora poseer un yo (desesperación impropiamente tal), la del desesperado que no quiere ser sí mismo y la del desesperado que quiere ser sí mismo. (...) La relación enre el alma y el cuerpo es una simple relación. Por el contrario, si se relaciona consigo misma,provoca desesperación,que junto con la angustia que le provoca tener que elegir en el mundo es enfermedad mortal"
Pero no creo que yo esté tan mal ¿verdad?, aunque me he visto reflejada en el primer y tercer caso.

Ladusvala dijo...

Me recordó este post a una frase de un escritor. Algo así como hay tres formas de "ser". Lo que quieren que se sea, lo que se es y lo que se quiere ser.
Ni siquiera es exacta la cita y por mi mala cultura y peor memoria no recuerdo quién era.

De todos modos, me ha encantado pasarme por aquí.

Mary dijo...

Gracias por tu comentario, puedes pasarte por aquí cuantas veces quieras. Estoy intentando darle al blog mayor dinamismo.

Anónimo dijo...

Sugiero que el debate derive hacia temas más "livianos",siempre me pareció que un filósofo es un tipo que sube a una cumbre en busca de sol;encuentra niebla, desciende y explica el magnífico espectáculo que ha visto, pero como digo es una sugerencia,cada uno puede complicarse la vida como le plazca,Saludos.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con el último comentario, la filosofía me ha parecido siempre algo abstracto, a la cual la mayoría de los seres humanos nos cuesta llegar, por eso sería bueno que se trataran temas más fáciles de debatir.

En cuanto al escrito de ser "YO", denota algo de inseguridad en ti misma, y vivir a la sombra de otra persona. Yo pienso que toda aquella persona que quiera ser "YO", tarde o temprano despertará la curiosidad de alguien que preguntará ¿cual es tú nombre?, sin poner ninguna coletilla como ¿ eres la mujer de...? ¿ vienes con...?.

Mary, me alegro que esa noche haya servido a que nos abras las puertas a tu "pequeño tesoro escrito", asi podremos saber cual es tú verdadero "YO".

Mary dijo...

Gracias a mis nuevos participantes, no esperaba menos de vosotros. Pero, lo cierto es que no quereis hablar del tema.

Mi entrañable anónimo, sólo decirte que plantees tu un tema liviano, a mi no se me ocurre ninguno. Muy buena tu definición de filósofo, aunque te falta añadir que esos son los filósofos aficionados, como por ejemplo nosotros...

A tí Ronie, que puedo decirte, quizás que no me has entendido bien, no soy insegura aunque a veces, las circunstancias hacen que lo parezca. Pero siempre he tenido las ideas muy claras. Y por su puesto que tampoco vivo a la sombra de nadie, sencillamente nos complementamos ¿entiendes?. Y espero que te aporte algo bueno mi pequeño tesoro escrito, me alegra que te guste.

De todas formas os agradezco de corazón vuestra ayuda con esta nueva cabezonería mia. Os quiero.

Anónimo dijo...

Que te hace pensar que no soy un filósofo profesional? qué es un filósofo profesional? existe una federación española de filósofos profesionales? si alguien estudia la carrera de filosofia y no le pagan por filosofar, es un profesional? en cualquier caso si la filosofia no es más que la búsqueda de la verdad? porque, según tú, estoy menos capacitado para reflexionar sobre la vida y sus entresijos.Saludos.

Mary dijo...

A ver Diego, yo sólo he dicho que el "tipo que sube a una cumbre en busca de sol; encuentra niebla, desciende y explica el magnífico espectáculo que ha visto" es un filósofo aficionado.
Los grandes maestros se dedican a hacer mucho más que eso.
Siempre te he creído un gran maestro en tu manera de divagar sobre la vida y sus entresijos. Además normalmente suelo estar de acuerdo con tu forma de ver las cosas.
Así que no me líes y plantea un tema liviano de una vez (jajaja)