viernes, marzo 02, 2007

Otras espinas que traen las rosas

Y queriendo demostrar,
de una forma radical
que hay dos docenas de ratos,
que piensas en mi compañía.

Me has venido a regalar
rosas rojas, una vez más,
han sido esta vez venticuatro,
como las horas de un día.

Y me pregunto ¿para qué?
Si haces cosas que no quieres,
Y sigo sin entender ¿por qué?

Miro las rosas y lloro.
Se marchitan, ya ves…
Dejando caer sus hojas,
que yo intento volver a poner.

Y sin retrasar su agonía,
curvándose cada vez más,
veo morir ese ramo,
un poco más cada día.

Jamás tanta pena me dio,
ver como mis flores morían…